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La prueba oficial que tu sartén debe pasar antes de venderse en México: dejar quemar leche y huevo sin aceite

Antes de llegar a las tiendas, cada sartén con recubrimiento antiadherente debe superar una prueba de laboratorio muy específica que incluye leche y huevo.

La Norma Oficial Mexicana NOM-225-SCFI-2019, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 11 de marzo de 2020, establece las especificaciones de seguridad y los métodos de prueba que deben cumplir los utensilios con recubrimiento antiadherente para la cocción de alimentos, como las sartenes, que se comercializan en México.

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¿En qué consiste la prueba de antiadherencia para sartenes en México?

De acuerdo con la norma, una de las pruebas obligatorias evalúa el comportamiento del recubrimiento antiadherente frente al quemado o la deshidratación de alimentos, utilizando leche carbonizada y huevo como referencia.

Para la prueba de la leche, el procedimiento indica untar 2 ml de aceite de cocina en la base del utensilio y repartirlo con un paño, para luego limpiar el utensilio con agua y detergente líquido antes de comenzar. Una vez preparado, se coloca sobre una fuente de calor hasta que el revestimiento interior alcance los 150 °C, y se vierten 25 ml de leche entera, que debe hervir hasta evaporarse por completo y quedar quemada.

Posteriormente, se debe retirar la sartén de la fuente de calor y verter 200 ml de agua a 20 °C hasta cubrir la película durante 5 minutos. Según establece la norma, la prueba se cumple si esa película de leche quemada se despega al pasar una esponja amarilla comercial una sola vez sobre la superficie.

Sarten
Un huevo estrellado directamente sobre el sartén es parte de la prueba oficial de antiadherencia. (GMVozd/Getty Images)

¿Cómo se evalúa la sartén con la prueba del huevo?

En el caso de la prueba del huevo, el utensilio se limpia con el mismo procedimiento previo y se coloca en la fuente de calor hasta llegar a los 150 °C. Luego se estrella un huevo a temperatura ambiente en el centro del utensilio, sin agregar materiales grasos, y se deja entre 8 y 9 minutos antes de retirarlo de la fuente de calor.

Según indica la norma, la prueba se cumple cuando el huevo se levanta por completo con un volteador de cocina, o cuando no se separa del todo pero sus restos se limpian fácilmente con una esponja amarilla comercial húmeda. La prueba no se cumple si el huevo, o parte de él, queda pegado y no puede limpiarse con la esponja.

Estas pruebas forman parte de un conjunto más amplio de especificaciones que exige la NOM-225-SCFI-2019, entre ellas el espesor mínimo del recubrimiento antiadherente, la resistencia a la abrasión, la temperatura máxima que pueden alcanzar los mangos y asas, y los límites permitidos de plomo y cadmio en el recubrimiento y el material base.

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