En medio del paisaje desértico de Casas Grandes, Chihuahua, todavía se levantan los muros de tierra de una ciudad que hace siglos tuvo viviendas de varios niveles, plazas, espacios ceremoniales y hasta un complejo sistema para distribuir agua entre sus habitantes. Se trata de Paquimé, una de las zonas arqueológicas más importantes de México y el norte del país, y reconocida como Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1998.
Para todos aquellos que deseen conocer esta zona y adentrarse en el pasado del noreste de México, durante septiembre de 2026 hay un beneficio para las personas mayores de 60 años, quienes pueden ingresar gratis, de acuerdo con las exenciones que mantiene el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Para el resto de los visitantes, la tarifa vigente es de $105 para nacionales y $210 para extranjeros, e incluye el acceso al Museo de las Culturas del Norte.
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Una ciudad de tierra que creció en medio del desierto
La historia de Paquimé comenzó mucho antes de convertirse en una gran ciudad. El INAH ubica sus primeras aldeas entre los siglos VII y VIII, cuando sus habitantes construían casas semisubterráneas cubiertas con ramas y lodo.
Con el paso del tiempo, la arquitectura se transformó. Hacia el año 1200 comenzaron a levantarse grandes conjuntos de tierra de hasta tres y cuatro niveles, donde había:
- Habitaciones
- Bodegas
- Talleres
- Patios interiores
- Puertas en forma de “T”, uno de los rasgos más característicos del sitio
Agua, mercados y guacamayas en el corazón de Paquimé
Uno de los aspectos más llamativos de Paquimé fue la manera en que sus habitantes aprovecharon el agua en medio de una región desértica. Para ello desarrollaron un sistema hidráulico con canales, depósitos y acequias que permitía abastecer distintas áreas del asentamiento.
A este desarrollo se sumaron plazas de intercambio, talleres y espacios ceremoniales. La ciudad también destacó por la crianza de guacamayas y por el movimiento de productos procedentes de diferentes regiones, entre ellos:
- Cerámica
- Conchas
- Turquesa
- Cobre
- Textiles
- Alimentos
Gracias a este intercambio, Paquimé se convirtió en un importante punto de conexión entre el norte de México, el actual suroeste de Estados Unidos y Mesoamérica.
¿Quiénes pueden entrar gratis a Paquimé en septiembre?
La entrada gratuita no se limita a un día específico del mes. De acuerdo con el INAH, están exentas del pago:
- Personas mayores de 60 años
- Menores de 13 años
- Personas jubiladas y pensionadas
- Personas con discapacidad
- Estudiantes y profesores en activo
Además, los domingos la entrada es gratuita para mexicanos y extranjeros residentes en México, siempre que acrediten esta condición.
La visita también incluye el Museo de las Culturas del Norte
El recorrido puede continuar en el Museo de las Culturas del Norte, ubicado junto a la zona arqueológica y cuyo acceso está incluido en el mismo boleto. En sus salas se conservan piezas recuperadas durante las excavaciones y objetos que ayudan a conocer cómo era la vida cotidiana, el comercio y las ceremonias de los antiguos habitantes de Casas Grandes.
Actualmente, Paquimé abre de martes a domingo, de 9:00 a 17:00 horas, con último acceso a las 16:00 horas. La zona arqueológica se encuentra en Casas Grandes, Chihuahua, aproximadamente a ocho kilómetros de Nuevo Casas Grandes.
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