Las ollas de acero inoxidable son útiles y bonitas, pero algunos hábitos en la cocina pueden dañarlas y hacer que ya no luzcan como antes. En su sitio web, Tramontina publicó una guía de cuidado para quienes tienen ollas de acero inoxidable, un material valorado por su durabilidad, resistencia y facilidad de higienización. Estos son los cuidados para conservar su brillo con el paso del tiempo y los productos que es mejor evitar.
Suscríbete a nuestro canal de Telegram y lleva la información en tus manos.
¿Qué productos hay que evitar para no dañar las ollas de acero inoxidable?
En su guía, Tramontina subraya la importancia de evitar el uso de esponjas de acero y productos de limpieza abrasivos. Según explica, estos materiales pueden dañar la superficie del acero, haciéndola más propensa a manchas y otros daños.
En cambio, la marca recomienda usar una esponja con dos lados: la parte abrasiva (generalmente verde) puede aplicarse en el fondo y el interior de la olla, mientras que la parte suave (amarilla) es la indicada para limpiar el exterior pulido.

¿Cómo mantener las ollas de acero inoxidable limpias en el día a día?
Existen algunos cuidados extra que se pueden tener desde el momento de elaboración de alimentos hasta la limpieza y que pueden resultar clave en el mantenimiento de las ollas de acero inoxidable.
Una de ellas consiste en cocinar a fuego bajo, lo que ayuda a que los alimentos no se peguen en la olla. En el caso de los modelos Tramontina, la tecnología de fondo triple distribuye el calor de manera uniforme y permite una cocción más rápida, lo que hace posible mantener el fuego bajo durante toda la preparación y evitar manchas.
Si de todas formas aparecen manchas, se debe pasar una esponja con agua y detergente neutro, o colocar la olla directamente en el lavavajillas. Para las manchas más difíciles, como las que dejan alimentos con almidón —pastas o arroz—, Tramontina recomienda usar vinagre blanco: basta con aplicar una pequeña cantidad en un paño suave o papel de cocina y frotar sobre la mancha, para después enjuagar con agua corriente y secar por completo. También puede usarse una pasta para pulir de la marca.
Por último, Tramontina destaca la importancia de secar las ollas por completo después de lavarlas, usando paños de cocina suaves y secos, para evitar que queden marcas de agua.
adn Noticias. Te hablamos con la verdad. Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y lleva la información en la palma de tu mano.





