El mercado mundial de televisores atraviesa la mayor reconfiguración de las últimas dos décadas. Las marcas chinas Hisense y TCL han dejado de competir solo por precio y ahora disputan el segmento premium con tecnologías propias de Mini LED de nueva generación. En ese contexto, Charlie Bae, director de producto de la división de televisores de Samsung en Europa, explicó en una entrevista publicada por el medio especializado Xataka cuál es la apuesta de la marca surcoreana para mantener su liderazgo: ecosistema, siete años de actualizaciones de software y funciones de inteligencia artificial pensadas para el uso diario.
Suscríbete a nuestro canal de Telegram y lleva la información en tus manos.
“Aunque hayas comprado tu televisor el año pasado, seguirás pudiendo usar las nuevas funciones de IA”
Una de las declaraciones más relevantes del directivo apunta directamente al consumidor que duda entre renovar su pantalla o esperar. Bae afirmó que Samsung garantiza siete años de actualizaciones del sistema operativo Tizen para sus televisores, lo que significa que un modelo comprado en 2025 seguirá recibiendo soporte hasta 2032. “Aunque hayas comprado tu televisor el año pasado, seguirás pudiendo usar las nuevas funciones de IA que vayamos lanzando. Queremos que la gente compre con la tranquilidad de saber que su televisor es una inversión a largo plazo”, explicó el directivo a Xataka.
El argumento se traduce en una cifra concreta para el comprador mexicano: mientras un televisor barato dura en promedio entre tres y cinco años antes de quedar obsoleto, un Samsung supera los siete u ocho años de vida útil real, según los datos que maneja la compañía. “Piénsalo así: si tu televisor dura tres o cuatro años, solo puedes ver un Mundial. Con Samsung, puedes ver dos”, sintetizó Bae. Con el Mundial 2026 a un par de semanas de su inicio en México, Estados Unidos y Canadá, el cálculo cobra especial relevancia: una pantalla Samsung comprada hoy llegaría perfectamente operativa al siguiente Mundial de 2030.

Ecosistema SmartThings: convertir el televisor en el centro del hogar
Para Bae, la fortaleza más diferencial de Samsung frente a los fabricantes chinos no es una sola tecnología, sino la integración del televisor con el resto del catálogo de la marca. La plataforma SmartThings conecta el televisor con el resto de electrodomésticos Samsung —refrigeradores, lavadoras, aires acondicionados, smartphones, smartwatches y audífonos Galaxy— y también con dispositivos de otras marcas compatibles, lo que abre la posibilidad de gestionar el hogar inteligente desde la pantalla principal de la sala.
“Intentamos que el televisor sea el centro de control de tu hogar inteligente. Si alguien llama al timbre, la imagen aparece en la pantalla del televisor. Si termina la lavadora, llega la notificación”, explicó el directivo. La propuesta busca posicionar a Samsung en una capa de servicio que las marcas chinas, según el ejecutivo, aún no han logrado construir con la misma profundidad: décadas de ecosistema, seguridad certificada y compatibilidad cruzada.
La IA aplicada a problemas reales: Modo Fútbol con silenciado de gradas
Sobre la moda de la inteligencia artificial en televisores, Bae se mostró cauto y diferenció entre el hype generalizado y las funciones realmente útiles para el usuario. “Anteriormente la IA se centraba en optimizar la calidad de imagen y sonido del televisor. Pero ahora es visible y puedes hacer preguntas al televisor sobre recomendaciones, planes de viaje, cualquier cosa. El televisor es algo con lo que puedes hablar, no solo algo que miras”, afirmó.
Como ejemplo concreto, el directivo puso el Modo Fútbol con IA que Samsung incluye en sus televisores de gama media-alta y premium, función especialmente relevante de cara al Mundial 2026. La herramienta permite silenciar el ruido de las gradas sin apagar el sonido de los comentaristas, una opción inédita en el mercado hasta su lanzamiento. “Si estás viendo el partido de noche y no quieres subir el volumen, puedes simplemente silenciar las gradas y seguir escuchando los comentarios con total claridad”, detalló Bae. Para hogares mexicanos que verán partidos de madrugada por la diferencia horaria con sedes de Estados Unidos y Canadá, la función puede convertirse en argumento decisivo de compra.
Glare Free: la apuesta antirreflejos para el Mundial
Bae también destacó la tecnología Glare Free, el acabado antirreflejos desarrollado por Samsung que elimina los reflejos de ventanas y luces ambientales en la pantalla. En 2026, Samsung integró esta tecnología en toda su gama OLED premium —líneas S90F, S95F y S99F—. “Si estás en el salón viendo la televisión, el reflejo de una ventana puede ser muy molesto. Además, este año el Mundial se juega de noche, por lo que también hay muchas luces y reflejos en la pantalla, así que esta tecnología también resuelve ese problema”, explicó el directivo.
El consumidor cambió: del volumen al valor
Pese a las dos décadas de liderazgo de Samsung en el mercado global de televisores, Bae reconoció que el escenario actual obliga a la marca a replantear su estrategia. “El mercado está transformándose: está pasando de estar impulsado por el volumen a estarlo por el valor. Por la situación económica actual, la gente es más consciente de lo que gasta. Durante el COVID gastaron mucho en cambiar sus televisores, pero ahora, cuando se plantean renovar su TV, son más cautos y piensan en el lado práctico”, señaló.
El reto, en sus palabras, no es solo tecnológico sino comunicacional: convencer al comprador de que detrás de un precio más alto hay décadas de ecosistema, soporte de software extendido y funciones pensadas para uso real, frente a la oferta más barata pero de soporte más corto de los fabricantes chinos. La pregunta abierta es si el argumento será suficiente para contener a marcas como Hisense, que ya alcanzó el segundo puesto mundial en el segmento premium, y TCL, que superó a Samsung en pantallas de 80 pulgadas o más durante el tercer trimestre de 2024.
adn Noticias. Te Hablamos con la verdad. Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y lleva la información en la palma de tu mano.





