Llegar a los 65 años y contar con las semanas mínimas requeridas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no necesariamente significa que sea conveniente detener la cotización. Para algunas personas, continuar acumulando semanas puede representar una diferencia importante al momento de calcular su pensión.
A través de su canal oficial de YouTube, el contador público especializado en impuestos Rafael Hurtado explicó que quedarse únicamente con 500 semanas cotizadas no es necesariamente la mejor estrategia, particularmente para quienes pertenecen al régimen de la Ley del Seguro Social de 1973.
La razón es que esas 500 semanas representan el mínimo requerido para acceder a la pensión bajo ese esquema, mientras que las semanas adicionales pueden incrementar la cuantía de la pensión.
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¿Por qué 500 semanas no siempre son suficientes para una mejor pensión?
Antes de tomar una decisión es necesario identificar bajo qué régimen del IMSS se encuentra el trabajador. Actualmente existen dos esquemas de pensiones, determinados por la fecha en que comenzó a cotizar ante el Instituto:
- Régimen de 1973: corresponde a quienes comenzaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997.
- Régimen de 1997: aplica para quienes comenzaron a cotizar a partir del 1 de julio de 1997.
En el caso del régimen de 1973, las 500 semanas son el mínimo para solicitar una pensión de Cesantía en Edad Avanzada o Vejez, siempre que también se cumplan los demás requisitos. Para la pensión de Vejez, el trabajador debe tener 65 años cumplidos.
Sin embargo, alcanzar ese mínimo no significa que la pensión vaya a ser igual a la que podría obtener una persona con un mayor número de semanas. La Ley del Seguro Social de 1973 establece que la cuantía de las pensiones se integra con una cantidad básica y incrementos anuales calculados a partir de las semanas reconocidas después de las primeras 500.
Esto explica la advertencia de Hurtado: si una persona ya alcanzó las 500 semanas, ese número puede permitirle cumplir con el requisito mínimo del régimen de 1973, pero seguir cotizando puede tener un efecto favorable en el monto de la pensión, dependiendo de sus condiciones particulares.
El especialista también puso como ejemplo el caso de personas que permanecen durante varios años en la Modalidad 40 sin analizar si realmente les conviene. En su video, Hurtado relató el caso de una persona que llevaba casi cuatro años realizando pagos bajo este esquema pese a contar con pocas semanas de cotización, por lo que, según su análisis, esos pagos no estaban produciendo un resultado favorable.
Por ello, antes de continuar pagando o decidir que ya es momento de pensionarse, resulta importante revisar el régimen al que pertenece el trabajador, sus semanas reconocidas y las condiciones con las que se determinará la pensión.
¿Cuántas semanas se necesitan en 2026?
Mientras que las 500 semanas corresponden al régimen de 1973, el régimen de 1997 tiene un requisito de semanas que aumenta gradualmente hasta llegar a 1,000 en 2031.
Para 2026, el IMSS establece los siguientes requisitos para quienes se encuentran en el régimen de 1997:
- 2021: 750 semanas.
- 2022: 775 semanas.
- 2023: 800 semanas.
- 2024: 825 semanas.
- 2025: 850 semanas.
- 2026: 875 semanas.
- 2027: 900 semanas.
- 2028: 925 semanas.
- 2029: 950 semanas.
- 2030: 975 semanas.
- 2031: 1,000 semanas.
Por esta razón, una persona que comenzó a cotizar ante el IMSS después del 1 de julio de 1997 no puede tomar las 500 semanas como referencia para saber si ya tiene derecho a una pensión en 2026. Para este año necesita acreditar al menos 875 semanas, además de cumplir con las demás condiciones establecidas por el Instituto.
¿Conviene seguir cotizando después de cumplir las semanas mínimas?
La respuesta depende del régimen y de las características de cada trabajador. En el régimen de 1973, las semanas posteriores a las primeras 500 pueden generar incrementos en la cuantía de la pensión, por lo que alcanzar el mínimo no necesariamente significa que sea conveniente pensionarse inmediatamente.
Además de las semanas, el cálculo de la pensión considera otros elementos. Por ello, Hurtado recomienda analizar la situación antes de tomar decisiones como comenzar a pagar Modalidad 40, continuar con las aportaciones o iniciar el trámite de pensión.
Esto es especialmente relevante porque pagar durante más tiempo no garantiza por sí solo que una persona obtendrá una pensión mayor. El beneficio depende de las condiciones bajo las cuales se realizan las cotizaciones y del régimen que corresponda.
En el caso de los trabajadores que cotizaron antes del 1 de julio de 1997, el propio IMSS señala que pueden elegir entre los beneficios del régimen de 1973 y los del régimen de 1997 cuando cumplen las condiciones para ello.
Por ello, antes de asumir que 500 semanas son suficientes o de comenzar a realizar pagos adicionales, conviene consultar las semanas reconocidas por el IMSS y determinar bajo qué régimen se encuentra el trabajador.
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