Para evitar caídas en el hogar y recuperar el control del cuerpo, el fisioterapeuta geriátrico Justin Smith diseñó un programa de yoga en silla que devuelve la estabilidad a los adultos mayores en solo ocho semanas.
La investigación dirigida por el especialista de la Universidad Estatal de Washington (WSU) demostró que adaptar las posturas para realizarlas sentado mejora la marcha, fortalece la zona abdominal y promueve la autonomía. Este ejercicio ofrece una alternativa segura para personas con movilidad reducida o padecimientos crónicos.
Suscríbete a nuestro canal de Telegram y lleva la información en tus manos.
¿Por qué el Dr. Justin Smith aconseja el yoga en silla para los adultos mayores?
El investigador Justin Smith explica que el principal obstáculo para la autonomía no siempre es la debilidad articular, sino el temor paralizante a perder el control sobre el propio cuerpo. El especialista aclara que adaptar los movimientos a una superficie fija no constituye una versión incompleta o menor del ejercicio tradicional, sino una práctica integral capaz de desmitificar la falsa creencia de que el yoga pertenece de forma exclusiva a personas jóvenes o flexibles.
Las ventajas señaladas en el informe del investigador abarcan los siguientes beneficios:
- Soporte articular continuo: la silla actúa como una herramienta de seguridad que elimina la presión sobre las rodillas y caderas dañadas por la artritis.
- Estimulación cardiovascular: la combinación de estiramientos con técnicas de respiración favorece la oxigenación y ayuda en la gestión del dolor crónico.
- Bienestar emocional: el dominio del equilibrio reduce los niveles de ansiedad y devuelve la confianza para realizar actividades fuera del hogar.

¿Cómo se estructura la rutina de entrenamiento y qué posturas contempla el informe de Justin Smith?
La Universidad Estatal de Washington evaluó este método en participantes de hasta 92 años utilizando la escala de marcha de Tinetti. De acuerdo con el dictamen de Justin Smith, las sesiones deben dividirse en fases específicas para garantizar un estímulo seguro sin generar lesiones o eventos adversos.
El protocolo diseñado por el especialista se desglosa en bloques:
- Calentamiento articular: fase de 10 minutos dedicada a la lubricación de articulaciones y apertura pulmonar mediante la llamada respiración de Robin.
- Movimientos de fuerza: módulo de 15 minutos centrado en las posturas del perro-pájaro, el bote y las sentadillas abiertas para estabilizar el tronco y facilitar acciones diarias como levantarse del sofá.
- El enfriamiento postural: etapa final de 10 minutos con las posturas del genio y el camello para liberar la tensión muscular y corregir la alineación de la columna.
La constancia en rutinas cortas fortalece la masa muscular en la vejez.
adn Noticias. Te Hablamos con la verdad. Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y lleva la información en la palma de tu mano.





