El mundo actual obligó a la geopolítica energética a posicionarse como el eje del poder global, dejando a países como Estados Unidos (EUA), Arabia Saudita y Rusia como las potencias que la dominan en la producción de petróleo y su transporte por medio de las rutas marítimas, las cuales son estratégicas para sostener economías enteras.
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Por ello el control ya no se basa únicamente en la fuerza militar, también en los recursos y la logística, como actualmente lo enfrenta el Estrecho de Ormuz, donde Irán restringe el paso de barcos. Esta situación no solo genera tensión mundial, también ilustra el impacto de la energía, los suministros, los precios, el comercio y la estabilidad global.
La geopolítica energética reemplaza los misiles por petróleo y rutas marítimas, y decide quién gobierna el mundo
¿Por qué se utiliza la energía como arma política?
La energía permite a los países ejercer presión sobre las economías sin recurrir a un conflicto directo. Las potencias productoras pueden reducir o aumentar su producción según sus intereses estratégicos.
El caso de Rusia en Europa con el conflicto en Ucrania, ha demostrado cómo el gas puede convertirse en un instrumento de presión. Esto genera inflación, incertidumbre y desestabilización en las alianzas internacionales.
Estos tres países producen el 40% del petróleo mundial
Estados Unidos, Arabia Saudita y Rusia representan aproximadamente el 40% de la producción del petróleo a nivel mundial. Esta posición les otorga la capacidad de influir en los precios internacionales.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) refuerza este poder coordinando sus decisiones. Sus ajustes impactan los mercados, el transporte y los costos de la energía a nivel mundial.
No basta con poseer petróleo; también es necesario transportarlo
Aunque el petróleo es importante, más del 60% del petróleo se transporta por mar en buques cisterna. Sin rutas marítimas seguras, el suministro global se paraliza.
Los puntos estratégicos de estrangulamiento son áreas críticas. Cualquier interrupción afecta las cadenas de suministro y eleva inmediatamente los precios.
¿Por qué el Estrecho de Ormuz enfrenta dificultades?
Aproximadamente el 25% del petróleo transportado por mar a nivel mundial transita por el Estrecho de Ormuz. En abril de 2026, el tráfico se desplomó a niveles históricamente bajos debido a las tensiones geopolíticas.
Esta situación provocó la inmovilización de buques y desestabilizó los mercados. Los expertos advierten que una interrupción prolongada podría afectar a Asia, Europa y América.
China y Estados Unidos dominan la refinación
Estos dos países controlan más del 35% de la capacidad mundial de refinación. Transforman el petróleo crudo en productos esenciales como gasolina y plásticos.
Esta posición dominante les permite decidir cómo se asignan los recursos. Incluso sin producir todo el petróleo, mantienen el control sobre su uso final.
Entonces… ¿quién maneja realmente los hilos en la geopolítica energética?
El poder se comparte entre productores, transportistas y refinadores, por lo que cada eslabón define una parte esencial del sistema energético global y quien controla toda la cadena disfruta de una ventaja estratégica. Por eso, la geopolítica energética está redefiniendo el equilibrio mundial y el futuro económico, poder que actualmente pelean EUA, China, Rusia y Arabia Saudita.
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