Skip to main content

Hablar con Maite Alberdi es entender que el cine también es un vínculo

La directora chilena nominada en dos ocasiones al Oscar nos habla del documental como experiencia de vida.

Entrevista con la directora chilena Maite Alberdi.

Hablar con Maite Alberdi no se siente como entrevistar a una directora. Se siente más bien como entrar a una conversación sobre la vida… usando el cine como pretexto.

No habla del documental como género. Habla del documental como experiencia.

“Es una forma de compartir la vida y de vivir muchas vidas junto a la mía”, responde cuando se le pregunta que es para ella el cine documental a la directora chilena nominada dos veces al Oscar e invitada de honor a la edición 41 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara en donde pudimos platicar con ella.

No lo dice como concepto. Lo dice como práctica. Como algo que realmente le pasa. En medio de la conversación, hay una idea que se queda flotando: filmar es, para ella, una forma de vivir otras vidas. No desde la distancia, no desde la observación fría, sino desde el vínculo. Desde quedarse el tiempo suficiente para que algo pase.

Y entonces todo empieza a hacer sentido. Sus películas —como El agente topo o La memoria infinita— no se sienten como ejercicios de observación, sino como relaciones sostenidas en el tiempo. Porque para ella, filmar nunca es solo llegar con una cámara.

Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y mantente informado desde la palma de tu mano.

¿Cómo decides hasta dónde acompañar a tus personajes?

“Uno va construyendo las relaciones muy de a poco… entendiendo hasta dónde quieren ellos y dónde te sientes tú cómoda”.

No hay fórmula. Hay diálogo. Hay límites.

Y hay algo todavía más raro: la conciencia de cuándo no estar.

¿Te ha pasado que decides no filmar algo?

“Sí. Habían momentos en los que yo no me habría sentido bien de estar ahí… y fue muy potente que ellos se grabaran solos”.

En un momento donde todo parece tener que registrarse, su cine también está hecho de renuncias.

Pero lo más fuerte no está solo en cómo filma, sino en lo que pasa después.

¿Qué significa para ti terminar una película?

“Es como salir del colegio… sabes que esas personas van a ser importantes, pero ya no tienes ese cotidiano”.

Hay algo profundamente honesto en eso: sus películas no terminan cuando se estrenan, terminan cuando ese vínculo cambia. Su nueva película, Un hijo propio, nace de una historia que parece imposible.

¿Qué te llevó a esa historia?

“No podía creer que fuera real… una mujer que por presión social fingía un embarazo”.

Pero lo que la engancha no es lo insólito, sino lo cercano.

¿Qué encontraste ahí?

“Una conexión muy personal con la maternidad, con los mandatos, con las presiones que vivimos las mujeres”.

Y entonces la película deja de ser sobre “una historia extrema” y se vuelve una pregunta compartida:

¿cuánto de lo que decidimos es realmente nuestro?

También hay una postura muy clara frente a la industria.

¿Cuál es el mayor reto del documental hoy?

“Defender que tiene sus propios tiempos. No puedes filmar un documental en 30 días… la gente no cambia así”.

Y ahí hay algo casi político: insistir en observar procesos en un mundo que quiere resultados inmediatos. Después de dos nominaciones al Oscar, la pregunta es inevitable.

¿Cambia algo en tu forma de filmar?

“No filmo pensando en eso”.Lo que sí cambia es otra cosa: me permite seguir filmando. Los premios los veo no como meta, sino como posibilidad.”

Salir de una conversación con Maite Alberdi no te deja con respuestas cerradas.

Te deja con preguntas. Sobre cómo miramos a los otros. Sobre cuánto espacio les damos. Sobre si realmente sabemos escuchar.

Y sobre todo, sobre esto: ¿qué significa, en realidad, estar ahí?

adn Noticias. Te Hablamos con la verdad. Suscríbete a nuestro canal de Telegram y lleva la información en tus manos.

¡No te pierdas nuestro contenido, sigue a adn Noticias en Google News!

LO MÁS VISTO