La segunda mitad de 2025 arranca con un panorama complicado para el consumo en México. El crecimiento económico es lento, la inversión privada no despega, el empleo formal se estanca y la masa salarial avanza a un ritmo comparable al de los años pandémicos. A esto se suman la incertidumbre por los aranceles de Trump y los cambios en el Poder Judicial, que generan desconfianza. Los datos de la ANTAD reflejan un desempeño débil en tiendas y servicios, y todo apunta a que el sector deberá ser especialmente creativo para cerrar el año con dignidad. El optimismo, por ahora, tendrá que esperar.




