La hipertensión, conocida como presión arterial alta, se convirtió en uno de los problemas de salud más frecuentes en el mundo. De acuerdo con organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), millones de personas viven con esta condición sin saberlo, lo que aumenta el riesgo de infartos, derrames cerebrales y enfermedades renales.
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Especialistas advierten que, además de los factores genéticos, varios hábitos cotidianos influyen directamente en la presión arterial. Identificar estas prácticas y corregirlas puede marcar una diferencia importante en la prevención y control de la enfermedad.
¿Qué es la hipertensión?
La hipertensión ocurre cuando la fuerza de la sangre contra las paredes de las arterias se mantiene elevada durante largos periodos. Este indicador se mide con dos cifras:
- Presión sistólica
- Presión diastólica
Cuando los valores superan los 130/80 mmHg, se considera presión alta según guías médicas internacionales. El principal problema es que muchas veces no presenta síntomas claros. Por esta razón se le conoce como la “asesina silenciosa”, ya que puede dañar órganos vitales como el corazón, el cerebro y los riñones sin señales evidentes durante años.
¿Cómo cuidar tu presión arterial en el día a día?
Los especialistas coinciden en que pequeños cambios diarios pueden ayudar a controlar la hipertensión y reducir riesgos cardiovasculares.
Entre las recomendaciones más comunes se encuentran:
- Monitorear la presión arterial con regularidad
- Mantener una dieta equilibrada baja en sodio
- Consumir frutas, verduras y granos integrales
- Realizar al menos 150 minutos de ejercicio a la semana
- Reducir el consumo de alcohol
- Evitar el tabaco
- Practicar técnicas para controlar el estrés
Este tipo de hábitos fortalecen el sistema cardiovascular y ayudan a mantener las arterias en mejores condiciones.
Especialistas a los que acudir
Cuando existe sospecha de hipertensión, lo más recomendable es acudir primero con un médico general para realizar una evaluación básica y mediciones de presión arterial.
Dependiendo del caso, también pueden intervenir otros especialistas:
- Cardiólogos: Evalúan el impacto en el corazón
- Nefrólogos: Revisan posibles afectaciones en los riñones
- Nutricionistas: Diseñan planes de alimentación saludables
- Psicólogos o terapeutas: Ayudan a manejar el estrés
Un diagnóstico temprano permite iniciar tratamientos oportunos y evitar complicaciones graves a largo plazo.
Enemigos principales de la hipertensión
- Exceso de sal: Aumenta la retención de líquidos y eleva la presión
- Sedentarismo: Debilita el sistema cardiovascular
- Consumo excesivo de alcohol: Altera el ritmo cardiaco
- Estrés constante: Provoca liberación de hormonas que contraen los vasos sanguíneos
- Tabaquismo: Daña las arterias y acelera enfermedades cardiovasculares
- Sobrepeso abdominal: Obliga al corazón a trabajar más
- Alimentos ultraprocesados: Contienen grasas y sodio en exceso
- Problemas de sueño: Como la apnea, que afecta el oxígeno en la sangre
- Exceso de cafeína: Puede provocar picos de presión en personas sensibles
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