La semana pasada un pequeño de ocho años falleció de un infarto tras ser perseguido por un gallo en casa de sus abuelos. El menor fue llevado a la clínica del IMSS del municipio de Hunucmá en Yucatán, pero al llegar, ya había fallecido.
Ángel Ramírez Borges tenía un problema congénito del corazón; al ser correteado por el animal y correr una distancia aproximada de 20 metros, sufrió un paro cardiaco.
El niño habría sufrido el infarto después de huir del gallo. Cuando llegó a donde se encontraba su abuela, el pequeño se desvaneció, por lo que fue llevado al hospital. La agitación por el esfuerzo físico y la impresión del animal habrían sido las causas del accidente cardiovascular.
Olegario Borges, abuelo del pequeño Ángel Ramírez, dio a conocer que el niño tenía el padecimiento cardiaco desde nacimiento.





