Foto: CNN
El Hospital de Veterinaria de la Universidad Estatal de Louisiana (LSU) en Baton Rouge difundió la historia de Pedro, una tortuga que llegó a sus manos sin las patas traseras, pero en excelente estado de salud.
Los veterinarios señalaron que cuando la tortuga fue adoptada ya le hacía falta una pata, pero hace poco tiempo se escapó y cuando regresó ya no tenía la otra, por lo que sus dueños decidieron llevarla al hospital.
“No tenía patas traseras, por lo que nuestros médicos rápidamente tuvieron que averiguar qué iban a hacer", dijo Ginger Guttner, gerente de comunicaciones de la Escuela de Medicina Veterinaria de LSU.
La solución fue que uno de los veterinarios tomó un kit de automóvil de Lego y colocó las llantas en la parte de atrás de la tortuga para que pudiera volver a caminar.
Ahora Pedro camina más rápido que una tortuga promedio.


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