Realizar gastos recurrentes relacionados con la salud puede convertirse en una práctica común para los adultos mayores a partir de los 60 años. Y aunque el desgaste físico, emocional y económico que implican estos pagos puede ser considerable, existe una manera de aprovechar parte de estos gastos al momento de presentar la declaración anual.
De acuerdo con el contador público especializado en impuestos Rafael Hurtado, las consultas médicas, gastos dentales, hospitalarios y otros servicios relacionados con la salud pueden incluirse como deducciones personales ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), lo que permite disminuir el monto del impuesto anual, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por la autoridad fiscal.
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¿Qué gastos médicos puedes deducir en la declaración anual?
De acuerdo con la información del SAT, las personas físicas pueden considerar diferentes gastos relacionados con la salud como deducciones personales. Entre ellos se encuentran:
- Honorarios médicos, siempre que sean prestados por profesionales que cuenten con título legalmente expedido y registrado.
- Servicios dentales.
- Servicios profesionales de psicología y nutrición.
- Gastos hospitalarios.
- Medicinas incluidas en facturas de hospitales; los comprobantes de medicamentos adquiridos directamente en farmacias no proceden como deducción personal.
- Honorarios de enfermería.
- Análisis y estudios clínicos.
- Aparatos para el restablecimiento o rehabilitación del paciente.
- Primas de seguros de gastos médicos.
- Lentes ópticos graduados, dentro de los límites y condiciones establecidos por el SAT.
A través de un video en su cuenta de YouTube, Hurtado señaló que este tipo de gastos puede cobrar especial relevancia entre las personas mayores, debido a que las consultas médicas, tratamientos y atención hospitalaria pueden convertirse en desembolsos más frecuentes. También explicó que los seguros de gastos médicos mayores suelen representar un gasto considerable conforme aumenta la edad.
La edad, sin embargo, no es por sí misma el requisito para poder aplicar estas deducciones. El SAT establece que se trata de gastos que pueden considerar las personas físicas en su declaración anual cuando cumplen las condiciones fiscales correspondientes.
Además, algunos de estos gastos pueden corresponder no solamente al contribuyente, sino también a determinados familiares, como el cónyuge, concubino, padres, abuelos, hijos y nietos, siempre que se cumplan las condiciones previstas en la Ley del ISR.
¿Qué necesitas para que el SAT acepte los gastos médicos?
Uno de los puntos más importantes es contar con el comprobante fiscal correspondiente. No basta con haber realizado el pago: el gasto debe cumplir con los requisitos para ser considerado una deducción personal.
El SAT establece que los pagos por gastos médicos deben realizarse mediante transferencia electrónica, tarjeta de crédito, tarjeta de débito, tarjeta de servicios o cheque nominativo. Si el gasto se paga en efectivo, la deducción no procede.
Por ello, antes de presentar la declaración anual conviene revisar que las facturas estén correctamente emitidas y que los datos fiscales sean los adecuados. El propio SAT cuenta con un Visor de deducciones personales, mediante el cual las personas físicas pueden consultar las facturas que han sido identificadas como posibles deducciones.
Entre la información que puede consultarse en este visor se encuentran el RFC del emisor, importe, forma de pago, tipo de deducción y folio fiscal, entre otros datos.
Otro punto importante es distinguir entre los diferentes gastos relacionados con un seguro médico. El SAT reconoce como deducción personal las primas pagadas por seguros de gastos médicos, pero el pago del deducible del seguro no puede considerarse como una deducción personal.
¿Cuánto puedes reducir de impuestos?
Las deducciones personales no significan que el SAT vaya a devolver automáticamente todo el dinero gastado en servicios médicos. Lo que hacen es disminuir los ingresos acumulables que se consideran para calcular el impuesto anual, por lo que el resultado depende de la situación fiscal de cada contribuyente.
Además, existe un límite general para las deducciones personales. El SAT establece que el monto total, salvo determinadas excepciones, no puede exceder el equivalente a cinco UMA anuales o 15% del total de los ingresos, incluidos los ingresos exentos, lo que resulte menor.
Por ejemplo, una persona puede haber gastado una cantidad considerable en consultas, estudios y hospitalización, pero eso no significa que todo el monto pueda restarse de sus ingresos si se supera el límite aplicable.
Lo que sí puede ocurrir es que las deducciones reduzcan el impuesto anual y, dependiendo de las retenciones realizadas durante el año, se genere un saldo a favor. En ese caso, el contribuyente puede solicitar la devolución correspondiente al SAT.
¿Una persona pensionada puede presentar la declaración?
En su mismo video, Hurtado explicó que una persona pensionada puede presentar su declaración anual aunque no necesariamente esté obligada a hacerlo, con el objetivo de considerar las deducciones personales que correspondan a su situación fiscal.
El propio SAT señala que una persona puede elaborar su declaración anual aun cuando no esté obligada a presentarla para restar sus deducciones personales y, en su caso, obtener un saldo a favor. Entre los gastos que menciona están los médicos, dentales y hospitalarios, además de otros conceptos como gastos funerarios, intereses reales por créditos hipotecarios y donativos.
De esta forma, para una persona mayor o pensionada que durante el año tuvo gastos médicos, conservar las facturas y utilizar medios de pago permitidos puede ser importante al momento de presentar su declaración. Si los gastos cumplen con los requisitos y el cálculo anual determina que existe un saldo a favor, este puede solicitarse en devolución ante el SAT.
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