Inspirada en los antiguos gabinetes de curiosidades europeos, según nos cuenta Revuelata, la exposición retoma una de las grandes tradiciones intelectuales del Renacimiento, reunir objetos capaces de condensar una visión del mundo, fósiles, instrumentos científicos, mapas, libros raros, obras de arte y especímenes naturales dentro de un mismo horizonte cultural.
También hablan de la curiosidad como concepto.



