Durante la conversación, explica las facultades de estos órganos para vigilar, investigar, sancionar y evaluar el desempeño de jueces y magistrados, por lo que los define como los “jueces de jueces”. También aborda la creación de una Asociación de Tribunales de Disciplina, cuyo objetivo es compartir buenas prácticas, experiencias y áreas de oportunidad entre las entidades que ya cuentan con estos órganos y acompañar a los estados que los incorporarán en los próximos años.
El magistrado destaca además la importancia de incorporar la perspectiva de género en la función pública y en la actuación de estos tribunales, así como de desarrollar mayor sensibilidad frente a las desigualdades y transformar la manera tradicional de abordar los asuntos.
Finalmente, señala que la evaluación de jueces y magistrados debe entenderse como un mecanismo permanente de mejora, que incluye capacitación, ejercicios prácticos, exámenes, visitas a tribunales y encuestas a la ciudadanía para identificar fortalezas y áreas de oportunidad tanto en el desempeño jurisdiccional como en la atención al público.





