El especialista advierte que la medida podría discriminar a millones de mexicanos que migraron al extranjero, así como a sus descendientes, muchos de los cuales mantienen vínculos económicos y familiares con México. También alerta sobre el riesgo de utilizar la Constitución como instrumento de propaganda electoral y de limitar derechos políticos mediante requisitos que dependan de decisiones de gobiernos extranjeros. La discusión, sostiene, revela una preocupante pérdida de congruencia y contrapesos democráticos.



