Skip to main content

Este es el enemigo invisible que ataca el estómago y así se puede combatir

El rotavirus porcino no se puede erradicar debido a que el virus tiene una alta diversidad genética y múltiples cepas circulando al mismo tiempo; conoce por qué sobrevive en el medio ambiente.

Existe un enemigo invisible en las granjas que afecta el estómago de los lechones y se trata del rotavirus porcino, que no se puede erradicar, pero sí combatir.

Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y mantente informado desde la palma de tu mano.

El virus no solo se queda en las granjas, sino que, puede transmitirse a los humanos debido a que se comparten serogrupos.

Rotavirus porcino Al igual que en los cerdos, los humanos más afectados son los niños pequeños, quienes pueden requerir hospitalización por la rápida pérdida de líquidos. (Tsekhmister/Getty Images)

Además, los factores que hacen de este virus una amenaza imbatible radican en el medio ambiente, por lo que la verdadera inmunidad debe hacerse desde la madre del lechón por bioseguridad.

Esto se debe a que el rotavirus porcino, tiene una alta diversidad genética dividida en múltiples cepas que circulan al mismo tiempo, haciéndola “estable” en el “ecosistema”.

Asimismo, la transmisión en los cerdos es asintomática, por lo que siguen liberando sustancias o residuos con el virus, lo que mantiene el contagio activo entre cada brote.

Debido a la resistencia del virus, erradicarlo en una granja comercial no es realista, por lo que el control debe basarse en la mitigación, principalmente en los lechones que nacen sin defensas.

Además, la anatomía de la placenta de las madres no permite la transferencia de anticuerpos durante la gestación, por lo que el lechón nace “inmunológicamente desnudo” ante todo tipo de virus.

En el intestino, los lechones sufren una vez que el rotavirus los daña, por lo que las primeras 3 y 4 semanas de vida dependen al 100% del consumo de leche materna.

¿Cómo protegerse del rotavirus porcino?

La inmunidad yace en la mucosa, no en la sangre, por lo que la protección real ocurre en el intestino gracias a un procedimiento llamado Inmunoglobulina A (IgA) que está presente en la leche, no en los anticuerpos que circulan en la sangre del lechón.

Asimismo, la vacuna no se aplica al lechón para protegerlo directamente, sino a la cerda para que esta produzca calostro y leche con defensas específicas contra la cepa.

adn Noticias. Te hablamos con la verdad. Suscríbete a nuestro canal de Telegram y lleva la información en tus manos.

¡No te pierdas nuestro contenido, sigue a adn Noticias en Google News!

LO MÁS VISTO