Cada región tiene una problemática diferente en cuanto a incendios por los múltiples climas y niveles de urbanización de cada zona, por fortuna hay bastante conocimiento de cómo debe de combatirse esta situación. El fuego debe ser una herramienta, no una emergencia.
El monitoreo del gobierno federal es esencial para que los estados y municipios tomen las decisiones correctas, pero hace falta claridad en la jurisdicción de las áreas protegidas.
Es importante que como ciudadanos entremos al bosque y aprendamos a manejar sus recursos, lograr una mayor sustentabilidad.




