La Conservación de Derechos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es un beneficio que muchas personas desconocen pero que puede marcar una diferencia crucial para la estabilidad económica de los trabajadores y sus familias, especialmente en casos de fallecimiento antes de los 60 años de edad.
Este beneficio evita que se pierdan las semanas cotizadas y asegura apoyo económico a beneficiarios, según esquemas establecidos por la ley. Te contamos los detalles.
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¿Qué es la Conservación de Derechos del IMSS?
La Ley del Seguro Social establece que cuando una persona deja de cotizar al IMSS —por renuncia, despido u otra causa— no pierde de inmediato los derechos adquiridos para solicitar una pensión. En su lugar, mantiene esos derechos durante un período de tiempo denominado "conservación de derechos", que equivale a la cuarta parte de las semanas que haya cotizado antes de causar baja, contadas desde la fecha en que dejó de cotizar. Es decir, quien cotizó 800 semanas conserva ese derecho por 200 semanas adicionales —casi cuatro años— después de dejar el empleo formal.
¿Qué protege este periodo de conservación?
Durante esta fase de "gracia", el asegurado o sus beneficiarios pueden solicitar diferentes tipos de pensión ante el IMSS, incluso aunque ya no se esté trabajando:
- Pensión por invalidez
- Pensión por cesantía en edad avanzada y por vejez
- Pensión por muerte —incluida viudez, orfandad o incluso ascendencia— siempre que se cumplan los requisitos legales
Si el trabajador fallece dentro de ese periodo de conservación de derechos, sus beneficiarios sí podrán acceder a la pensión de muerte que les corresponda conforme a la ley. En contraste, si la persona muere después de que haya expirado ese plazo y no ha logrado pensionarse, sus familiares podrían perder ese derecho, aun cuando cumplan otras condiciones establecidas en la Ley del Seguro Social.
¿Quiénes pueden recibir beneficios si el trabajador fallece?
La legislación contempla explícitamente que pueden solicitar pensión por muerte:
- La cónyuge o concubina/concubinario.
- Los hijos menores de edad (o hasta 25 años si estudian).
- Los padres, en ciertos casos, si dependían económicamente del trabajador fallecido
En caso de que no se cumplan los requisitos para la pensión —por ejemplo, si no se alcanzan las semanas mínimas o si se terminó la conservación de derechos—, los familiares no quedan sin ningún recurso. Aun así, pueden recuperar otros fondos como los recursos que el trabajador tenía en su Cuenta Individual de AFORE o en su subcuenta de vivienda, siempre conforme a las reglas vigentes.
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