Una piedra de caliza con líneas grabadas llegó a manos de los arqueólogos sin manual de instrucciones. Durante años, el objeto romano encontrado en los Países Bajos fue motivo de especulación. No había fichas cerca, ni inscripciones que explicaran su uso, y los expertos no lograban ponerse de acuerdo sobre para qué servía realmente ese tablero circular.
La pieza llevaba décadas desconcertando a los historiadores. Algunos pensaban que era decorativa, otros que ritual, pero nadie tenía pruebas contundentes. Fue hasta que un equipo de la Universidad de Leiden y la Universidad de Maastricht decidió dejar de lado solo la lupa y meterle tecnología al asunto.
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El uso de la IA para descifrar un juego romano de hace más de 2000 años
La clave estuvo en combinar el escaneo tridimensional con un sistema de inteligencia artificial llamado Ludii. No se trató de adivinar, sino de probar. Los investigadores necesitaban saber si las marcas en la piedra eran producto del uso real o simples adornos.
Para lograrlo, siguieron un proceso técnico que les permitió leer lo que el ojo humano no veía:
- Escaneo 3D detallado: Digitalizaron la superficie para medir el desgaste en cada línea del grabado.
- Detección de fricción: Notaron que ciertas rutas estaban más erosionadas, lo que indicaba el paso constante de fichas.
- Simulación de reglas: La IA generó y probó decenas de combinaciones de movimientos basándose en juegos de la misma época.
Walter Crist, arqueólogo especializado en juegos antiguos, señaló que las zonas más gastadas coincidían con trayectorias lógicas de movimiento. Eso confirmó que la piedra sí se usaba para jugar y que existía una estructura definida detrás de las partidas.
Aquí es donde entró Ludii. El sistema ya tenía cargadas las reglas de cerca de 100 juegos antiguos de la región mediterránea. Básicamente, la computadora tomó el diseño del tablero y comenzó a simular partidas con distintas reglas hasta encontrar una que funcionara. Dennis Soemers, desarrollador del sistema, explicó que el algoritmo evaluaba si el juego era equilibrado y si tenía una duración coherente.
De qué se trata el antigüo juego romano
El resultado apunta a un juego de estrategia donde el objetivo era capturar las piezas del rival en la menor cantidad de movimientos. Algo sencillo de entender, pero con suficiente profundidad para mantener el interés, algo muy común en la Antigüedad.
Researchers used artificial intelligence to model possible rulesets for a Roman board game, concluding it was a kind of game previously unknown in Europe until the Middle Ages, pushing back evidence of their play by several centuries.
— 🅰ntiquity Journal (@AntiquityJ) February 18, 2026
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Publicado en la revista Antiquity, el estudio demuestra que la tecnología no solo sirve para mirar hacia el futuro. También puede ser la herramienta que nos permita recuperar pedazos perdidos del pasado, entendiendo mejor la lógica y el pensamiento de civilizaciones que ya no están.
Aunque el hallazgo es prometedor, los investigadores ponen los pies en la tierra. La inteligencia artificial no puede garantizar al cien por ciento que los romanos jugaran exactamente así. Ludii ofrece la reconstrucción más plausible, pero no una verdad histórica absoluta. Siempre existe la posibilidad de que las reglas originales fueran distintas.
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