Durante la entrevista, destacó que, además de reducir tiempos de traslado y costos de mantenimiento frente al automóvil, la motocicleta representa un estilo de vida que exige responsabilidad y preparación. Sin embargo, advirtió que el aumento de motociclistas no ha ido acompañado de infraestructura, regulación y políticas públicas suficientes para garantizar una convivencia segura con automovilistas y peatones. El especialista insistió en la importancia de fortalecer la cultura vial mediante capacitación, uso obligatorio del equipo de protección, seguros y respeto al reglamento de tránsito. También llamó a establecer un diálogo permanente entre autoridades y usuarios para diseñar políticas que reconozcan a la motocicleta como un medio de transporte indispensable y cada vez más relevante en las ciudades mexicanas.



