De acuerdo con datos de la OCDE, en México el 54% de las personas de 25 a 64 años solamente tienen educación básica. En un mundo cada vez más competitivo, la educación no sólo debe ampliar el acceso y la inclusión, sino también garantizar calidad, aprendizaje y formación de habilidades que permitan a las nuevas generaciones construir un mejor futuro para sí mismas y para el país.



