La Unión Europea avala al gusano de harina como un alimento seguro
Joe Raedle/Getty Images
14 enero, 2021
Redacción ADN40
Salud

La Unión Europea avala al gusano de harina como un alimento seguro

Las autoridades de Europa informaron que el consumo del gusano de harina es seguro para la salud de los humanos aunque podría causar reacciones a personas alérgicas a los ácaros y crustáceos.

El gusano de harina se convirtió en un alimento seguro luego de que la Autoridad europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicara un estudio en el que indica que el tenebrio molitor larva no genera problemas de salud tras su consumo.

  En el estudio, la EFSA indicó que estas larvas tienen un alto contenido de proteína y sus niveles de contaminantes dependen de niveles de aparición de estas sustancias en la alimentación de insectos.

Mencionó que este gusano de harina pueden ingerirse como botana o complemento en algún platillo y que su consumo es completamente seguro para los humanos aunque podría generar algunas reacciones a las personas alérgicas a los crustáceos y ácaros del polvo.

Para llegar a esa conclusión se estudiaron las características de este gusano de harina entre las que destacan las de nutrición, toxicológica, química y microbiológica, por nombrar alguna.

Por otra parte, el economista Mario Mazzocchi indicó que el consumo de este producto podría ser provechoso para la ecología como para la economía de los países europeos.

Existen claros beneficios ambientales y económicos si se sustituyen las fuentes tradicionales de proteínas animales por aquellas que requieren menos alimento, producen menos desechos y resultan en menos emisiones de gases de efecto invernadero.
Mario Mazzocchi, economista

También indicó que los costos y precios más bajos de este producto, podrían mejorar la seguridad alimentaria, además de que la nueva demanda podría generar oportunidades económicas.

Pese a las buenas características de este nuevo alimento, habrá que superar el ‘factor asco’ que de acuerdo al sociólogo Giovanni Sogari, requerirá tiempo para superarlo.

“Hay razones cognitivas derivadas de nuestras experiencias sociales y culturales, como el llamado ‘factor asco’, que hacen que la idea de comer insectos sea repelente para muchos europeos. Con el tiempo y la exposición, tales actitudes pueden cambiar”.

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erv

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