El INE establece que quienes busquen acreditarse como observadores electorales deben ser ciudadanos mexicanos y no haber sido miembros de organizaciones o partidos políticos ni candidatos a cargos de elección popular dentro de los tres años previos a la elección; también deben cumplir con la capacitación correspondiente.
Uno de los debates actuales está relacionado con la forma de verificar que los observadores no tengan vínculos con programas sociales o estructuras gubernamentales; en el INE se ha discutido la eliminación de algunas compulsas automáticas de bases de datos y su sustitución por declaraciones bajo protesta de decir verdad.
En cuanto a las llamadas “boletas planchadas”, el INE determinó que una papeleta sin señales visibles de doblez no se clasifique ni se capture de inmediato durante el cómputo; deberá reservarse para que el Consejo Distrital determine si procede contabilizarla o no.



