Rubén Rocha Moya solicitó licencia para separarse temporalmente del cargo de gobernador de Sinaloa, en un contexto marcado por la violencia y los reclamos de habitantes por la situación de seguridad.
La crisis de violencia en Sinaloa ha dejado homicidios, desapariciones y desplazamientos; mientras tanto, la ausencia del gobernador mantiene la atención sobre la respuesta de las autoridades.
Los señalamientos de un respaldo de la Cuarta Transformación y de la Fiscalía General de la República (FGR) a Rocha Moya forman parte de las acusaciones políticas sobre un posible trato diferenciado.



