Un negocio fundamental durante la pandemia fue el de la tecnología de la información TI: trabajo desde casa, comercio electrónico, trámites digitales.
Con todo y ello ese segmento ligado a nuestra computadora, la tablet, el teléfono, el internet pagó la factura y el tamaño del mercado disminuyó en 2020.
El propio gobierno federal que inició tímido en este sexenio ha retomado su gasto, lo mismo que en muchos estados y municipios.
Las empresas tampoco pueden cruzarse de brazos en materia de inversión, con la nube, la inteligencia artificial o el cibercrimen.
En ese sentido el negocio ti seguirá su avance, aunque claramente lo haría a un mayor ritmo con una economía más dinámica.




