Juan Pablo De Leo analizó el impacto social y político del llamado de la Presidencia de México a no ver TV Azteca, hecho el pasado 25 de mayo; sin embargo, datos de una reciente encuesta nacional de Gobernarte, advirtió que la ciudadanía percibe este acto como un abuso de poder que le cobró factura a Morena y a la 4T.
Ahora, el 32.3% de los encuestados califica el llamado presidencial como un “un acto de censura inaceptable”, sumado al 23.6% que considera como limita la libertad de los medios; además de que casi el 56% de los mexicanos ve este gesto como una señal de peligro para el periodismo libre.
Más allá de la mitad del país, lo que de verdad alarma por el estado de la libertad de prensa en México; el 31.4% lo ve como una amenaza clara y el 18.9% lo califica como un hecho preocupante.
Asimismo, este episodio tuvo un costo directo en la percepción del gobierno, pues 48% de los encuestados afirmó que este evento reduce la confianza de los mexicanos en el partido.
Esto, considerado como un abuso del poder presidencial, es subrayado como una diferencia fundamental entre criticar un error periodístico con argumentos y utilizar el micrófono más poderoso de México para provocar un boicot, calificado como un abuso de poder simbólico.
El analista finalmente comparó estas acciones con los procesos vividos en países como Venezuela, Nicaragua y Bolivia, donde la presión hacia la prensa.





