Por: Eduardo Ruiz
@LaloRuizOficial
Una tragedia más invade a los Estados Unidos, una mujer pierde la vida y 19 personas más terminaron heridas tras una manifestación, una marcha, en contra de supremacistas blancos en Charlottesville
Y la NFL no es ajena a esta tragedia. En la semana uno de pretemporada, Michael Bennett, ala defensiva de Seattle, decide no pararse cuando se entona el himno de los Estados Unidos; todo cómo protesta tras los incidentes en Virginia.
Pero no es el único, siguiendo la misma tesitura, Marshawn Lynch es otra estrella que decide tomar ese camino.
Inicialmente Colin Kapernick la temporada anterior comenzó esta forma de protesta buscando equidad para toda la comunidad afroamericana en los Estados Unidos, víctimas de la iniquidad y brutalidad. Ahora se unen estas dos estrellas.
Habrá gente a favor o en contra de estas demostraciones dentro de la NFL pero sin duda y sin temor a emitir un juicio de valor, el escenario dentro del cual lo hacen permea y tiene la resonancia que están buscando.
La libre expresión y manifestación de ideas, sin importar dónde radiques, es algo que debe existir sin temor a represalias o contra la vida de quien las lleva acabo y si la NFL al ser un reflector gigante sirve como vehículo para garantizar que las dependencias pertinentes pongan manos en el asunto y evitemos leer más casos como Charlottesville; que así sea.