La terrible razón por la que los ríos de Alaska se pusieron naranjas

En Alaska, Estados Unidos, los ríos están tomando sorpresivamente tonos naranjas, lo que podría tener distintas consecuencias peligrosas en el cuerpo humano.

Actualizado el 30 mayo 2024 13:59hrs 1 minutos de lectura.
Compartir:
Escrito por: Gabriel Saez
Alerta por ríos anaranjado en Alaska: Cuál es la explicación científica detrás
Patrick J. Endres/Getty Images

En los remotos paisajes de Alaska , un fenómeno natural inusual se presentó para la sorpresa de todos: Ríos naranjas . En este sentido, la explicación científica está relacionada con el deshielo del permafrost, una capa de roca o suelo que contiene hielo y permanece congelada durante dos o más años.

Esta situación se debe a que el calentamiento global provoca que Alaska suba sus temperaturas a una tasa de entre dos y tres veces más rápida que la media mundial, lo que hace que el permafrost se reduzca antes del tiempo promedio, según detalló el estudio de la revista Communications: Earth & Environment.

De este modo, no se trata de una belleza natural, sino que la situación continúa empeorando, lo que plantea riesgos para los hábitats de la fauna local y algunos sistemas ecológicos. Además, es importante destacar las posibles implicaciones para la salud humana.

Suscríbete a nuestro canal de Telegram y lleva la información en tus manos.

El motivo por el que los ríos de Alaska se ponen naranjas

El permafrost es cualquier suelo que permanezca completamente congelado, a 0 °C o menos, durante al menos dos años seguidos, y su deshielo expone los minerales al oxígeno en un proceso conocido como meteorización. Este fenómeno incrementa la acidez del agua y provoca la disolución de metales como el zinc, el cobre, el cadmio y el hierro, este último responsable del color naranja oxidado que caracteriza a los ríos.

Ante la problemática ya descrita, esta capa se vuelve incapaz de soportar el peso del suelo o la vegetación que hay sobre ella, lo que permite que materia orgánica, incluyendo restos de plantas muertas, sea liberada al agua. A su vez, también se detectó una marcada disminución en la diversidad de insectos, moluscos y anélidos que residían en los ríos, acompañada de una reducción en la población de peces en la región.

Estos cuerpos de agua, que deberían reflejar tonos azules o verdes característicos, sorprenden con sus tonalidades naranjas y, como consecuencia, pueden liberar metano y dióxido de carbono a la atmósfera. Es decir, sí hay riesgos, ya que existen posibilidades de que un virus o bacterias queden libres en el proceso.

adn Siempre Conmigo. Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y lleva la información en la palma de tu mano.

¡No te pierdas nuestro contenido, sigue a adn40 en Google News!