El libro reconstruye la infancia de Diana y Charles Spencer, marcada por el divorcio de sus padres y, posteriormente, aborda la transformación de la princesa en una figura mundial, así como las presiones de la prensa durante el deterioro de su matrimonio.
Spencer relata que el entonces príncipe Carlos habría reaccionado con euforia al enterarse de la muerte de Diana y recuerda una frase que, según su versión, pronunció después sobre que su exesposa sería olvidada; se trata de afirmaciones y recuerdos del autor, no de hechos establecidos de manera independiente.
La publicación llega menos de un año antes del 30 aniversario de la muerte de Diana, ocurrida el 31 de agosto de 1997 en París; Spencer explicó que quiso dejar por escrito su versión de la historia antes de esa fecha.


