En muchos hogares de México, el lavavajillas se volvió un aliado para ahorrar tiempo después de cada comida; sin embargo, la manera de cargar la cubertería define si sale realmente limpia. Zwilling, fabricante alemán de cubiertos y utensilios de cocina, lo resume en su guía de cuidado de este tipo de instrumentos de la cocina: “El chorro de agua del lavavajillas sólo llega correctamente a la cubertería si está sin clasificar y con los mangos hacia abajo en el cesto de la cubertería”. Es decir, conviene mezclar tenedores, cucharas y cuchillos en lugar de agruparlos por tipo.
A su vez, la marca advierte que el cesto no debe ir saturado y que los cubiertos no deben tocar los platos. La razón es la dureza de los materiales: “La porcelana y la cerámica son más duras que cualquier material de cubertería”, por lo que el roce puede dejar marcas en el metal. También sugiere lavar junto a ellos solo artículos que no se oxiden.
En tanto, el cuidado empieza antes de encender el aparato. Los ácidos lácticos, de frutas y acético presentes en los alimentos, además de los residuos de sal, pueden atacar el metal, así que lo ideal es lavar la cubertería justo después de usarla o, al menos, quitarle los restos con agua corriente.
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¿Por qué salen manchas de óxido en los cubiertos del lavavajillas, según Zwilling?
Aunque el acero inoxidable 18/10 resiste la corrosión gracias al cromo y al níquel, el fabricante explica que pueden aparecer manchas marrones por la llamada oxidación instantánea.

Con la alta humedad del lavavajillas, el polvo de hierro se oxida y se deposita sobre los cubiertos, algo que debe tenerse en cuenta para preservar los utensilios de la cocina.
Qué revisar para prevenirlo:
- Insumos del lavavajillas: verifica que tenga suficiente detergente, sal y abrillantador.
- Objetos que se oxidan: tornillos de tapas o partes desprendidas de la canasta pueden liberar partículas de óxido.
- Hojas de cuchillo: son las más expuestas, porque tienen menos cromo y níquel para ganar dureza y filo.
- Secado: retira los cubiertos al terminar el ciclo, sécalos y no los guardes húmedos en el cajón.
¿Cómo quitar el óxido de los cubiertos con remedios caseros, según Zwilling?
La mayoría de esas manchas se retira con un cepillo suave y un limpiador que no raye. Zwilling descarta la lana de acero y los productos abrasivos, porque dañan la superficie.
De esta manera, el fabricante recomienda agregar bicarbonato de sodio o vinagre al agua tibia, dejar los cubiertos una hora y secarlos con un paño de algodón.
En caso de manchas difíciles, recomienda aplicar el bicarbonato o el vinagre directo sobre la zona, dejar actuar una hora y enjuagar con agua tibia. A su vez, para obtener mayor brillo se sugiere lavar con agua tibia y vinagre, secar y, mientras siguen calientes, pulir con un paño de microfibra. Un dato extra: no pulas un acabado mate, ya que la marca indica que esas superficies se refrescan con un vellón mate.
Antes de tu próximo ciclo, revisa cómo acomodas el cesto y si a tu lavavajillas le falta algún insumo: son ajustes simples que alargan la vida de tus cubiertos.
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