Documentos judiciales en Reino Unido confirmaron que Bear Grey Payne, de 9 años, es el único beneficiario del patrimonio de Liam Payne, valuado en alrededor de 29 millones de dólares.
El cantante falleció sin dejar testamento, por lo que la legislación británica establece que su hijo herede la totalidad de los bienes al no estar casado al momento de su muerte.
La mayor parte de la herencia permanecerá en un fideicomiso hasta que Bear cumpla 18 años, aunque algunos recursos podrán destinarse a cubrir sus necesidades antes de esa edad.
La cantante Cheryl, madre de Bear y expareja de Liam Payne, junto con el abogado Richard Mark Bray, fueron designados como administradores del patrimonio mientras el menor alcanza la mayoría de edad



