El alcalde Zohran Mamdani se encuentra impulsando una idea para que los buses de Nueva York sean gratuitos durante cinco semanas del Mundial de Fútbol 2026, como parte de un gran experimento de transporte sin tarifa.
La idea es que residentes, trabajadores y turistas puedan subir a cualquier autobús en los cinco distritos sin pagar, justo cuando la región espera más de un millón de visitantes por los partidos en Nueva York y Nueva Jersey.
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Nueva York y buses gratis
El plan que se discute en Nueva York plantea eliminar de forma temporal la tarifa en todos los buses que operan en los cinco condados durante un periodo que coincidiría con los partidos del Mundial 2026. Serían aproximadamente cinco semanas, de mediados de junio a mediados de julio, en las que los pasajeros abordarían sin usar MetroCard ni lectores OMNY.
Mamdani presenta el plan como una medida de alivio al costo de vida en Nueva York, donde cada viaje supera los 2.90 dólares y uno de cada cinco residentes tiene dificultades para pagar el transporte. Durante el Mundial 2026, la propuesta también busca ordenar mejor la movilidad alrededor de sedes como el MetLife Stadium, reducir el uso del auto particular y evitar que el tráfico colapse con la llegada masiva de aficionados.
Para el alcalde, el torneo ofrece una oportunidad única de mostrar una ciudad más accesible, menos dependiente del automóvil y con un sistema de transporte público de primer nivel.
Viabilidad económica y política del plan de buses en Nueva York
La gran duda es qué tan viable resulta hacer gratis todos los buses de Nueva York, incluso por solo cinco semanas del Mundial 2026. El sistema depende en buena medida de los ingresos por tarifa y estimaciones citadas en la prensa local calculan que una red de autobuses sin cobro podría costar entre 100 millones de dólares solo para el piloto mundialista y hasta más de 700 millones al año si se extendiera de forma permanente. Para cubrir ese hueco, se han puesto sobre la mesa opciones como aumentar impuestos a ingresos altos, elevar subsidios estatales o reordenar partidas del presupuesto municipal, todas políticas altamente sensibles.
Además, el control operativo de los buses recae en la MTA, organismo donde el estado de Nueva York y la gobernadora Kathy Hochul tienen un peso decisivo, por lo que la ciudad no puede cambiar tarifas por sí sola. Aunque Hochul ya respaldó un piloto de rutas gratis en 2023, ahora existe resistencia dentro de la MTA a un programa tan amplio en plena preparación del Mundial 2026, por temor a impactos financieros.
El proyecto, por ahora, se mantiene en fase de negociación entre alcaldía, legisladores estatales y autoridades de transporte, sin aprobación definitiva ni presupuesto asegurado.
Emiten alerta de tormenta para este fin de semana en Nueva York
Entre los posibles impactos positivos, expertos destacan que la gratuidad de los buses podría incrementar el uso del transporte público en Nueva York, disminuir la congestión en zonas críticas y reducir emisiones en pleno Mundial 2026. Para comunidades de bajos ingresos, estudiantes y personas mayores, un esquema de este tipo durante el torneo significaría un alivio directo en la economía familiar y una mejor conexión con empleo, salud y ocio en la ciudad.
En el lado negativo, críticos alertan de la presión que un sistema de buses gratis podría ejercer sobre la infraestructura de Nueva York, con unidades llenas, más desgaste y alto riesgo de deterioro. También hay preocupación por la sostenibilidad financiera, pues si el programa resulta popular, podría generarse una fuerte demanda social para mantenerlo después del torneo, obligando a buscar fuentes permanentes de financiamiento o a recortar otros servicios públicos.
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