Mientras se alistan las celebraciones de Día de Muertos en Michoacán y el Estado de México, a los bosques de oyamel de ambos estados regresa un visitante que los pueblos originarios conocían mucho antes que la ciencia. Un artículo publicado en Hereditas, revista del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), recuerda que los purépechas que habitaron esa zona antes de la llegada de los españoles consideraban a la mariposa monarca “el alma de los muertos”.
Según el texto, ese pueblo interpretaba la llegada del insecto como el anuncio de la visita de los difuntos, porque su arribo coincidía con los días uno y dos de noviembre, cuando las familias recuerdan a los suyos con la ofrenda de Día de Muertos. A su vez, mazahuas y otomíes la asociaron a los ciclos de producción agrícola y la llamaron “La Cosechadora”: la monarca visitaba sus tierras durante esa etapa del cultivo y se retiraba cuando comenzaba la preparación de la siembra.
En tanto, el autor del artículo, Amado Fernández Islas, de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), explica que este conocimiento se ha transmitido de una generación a otra por medio de la tradición oral y que “ambos mitos siguen estando presentes en el pensamiento de esos pueblos indígenas”.

¿Quién descubrió la ruta de la mariposa monarca hacia México?
La explicación científica llegó mucho después. Según el artículo, el zoólogo canadiense Fred Urquhart, de la Universidad de Toronto, comenzó a investigar el viaje de la monarca en 1937. Durante años se etiquetaron miles de mariposas y se reunieron reportes de ciudadanos de Estados Unidos y México.
Tras más de cuarenta años de investigación, a mediados de 1976 Urquhart publicó la ubicación general y la altitud de la zona. Con esa información, el investigador William Calvert, de la Universidad de Florida, localizó en diciembre de ese año los parajes donde la monarca pasa el invierno.
¿Por qué la migración de la mariposa monarca a Michoacán y el Estado de México es única?
Según el texto, la monarca es la única especie animal con un patrón migratorio que brinca cuatro generaciones: un insecto de un gramo viaja 4,000 kilómetros y encuentra los bosques donde sus ancestros de cuatro generaciones previas pasaron el invierno anterior.

Además, durante la etapa de crianza se dispersa en cinco millones de kilómetros cuadrados de Estados Unidos y Canadá, pero para hibernar se concentra durante cuatro meses en apenas 0.2 kilómetros cuadrados.
Ese refugio forma parte de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, decretada el 10 de noviembre de 2000 en municipios como Temascalcingo, San Felipe del Progreso, Donato Guerra y Villa de Allende, en el Estado de México, y Contepec, Senguio, Angangueo, Ocampo, Zitácuaro y Aporo, en Michoacán. En 2008 obtuvo la denominación de sitio de Patrimonio Natural Mundial.
La temporada de hibernación va de noviembre a marzo. Si planeas visitar los santuarios, consulta antes los canales oficiales de la Conanp para confirmar fechas de apertura y accesos.





