La córnea es la ventana transparente del ojo y cuando se daña de forma severa es necesario un trasplante pero el equipo de investigadores ha tratado las escamas para convertirlas en láminas de colágeno con propiedades parecidas a las de la córnea humana.
Los biomateriales dejan pasarla luz de forma adecuada y soportan la manipulación quirúrgica y son biocompatibles en conejos y ratas sin desencadenar inflamación ni rechazo.