La propuesta del Gobierno de México que ya llegó al Senado busca establecer la nacionalidad única como requisito para quienes pretendan ocupar determinados cargos públicos en los ámbitos federal y local.
La iniciativa genera dudas sobre sus alcances, especialmente para personas con doble nacionalidad que actualmente pueden ejercer derechos políticos.
Críticos cuestionan que la medida pueda tener destinatarios específicos, por lo que advierten sobre un posible uso político de la reforma.



