No nos percatamos del tamaño del problema de violencia que se vive al interior de los hogares y que afecta a las infancias, de manera bastante desproporcionada hacia las niñas, desde la violencia familiar hasta la sexual.
La mayor parte de la violencia que viven las infancias sucede en el entorno familiar y el hogar, gracias en parte a la visión patrimonialista de los hijos que incluso les niega el ser sujetos de derecho.
Es importante mejorar los mecanismos para la detección de la violencia en las infancias, que no sólo sean atendidas por el DIF, sino también por las procuradurías y el sector salud.




