Hoy abrazar, incluso dar la mano, lo hemos dejado de hacer por temor a enfermarnos.
El pasado día del amor y la amistad se proyectó como reactivante de la economía, pero más allá del amor comercial, pensemos en los vínculos afectivos porque dentro de los hogares está habiendo violencia.
La pandemia nos ha obligado a muchas parejas a convivir más de lo que estábamos acostumbradas, a esto hay que sumarle el estrés y la incertidumbre que estamos viviendo a causa del covid, por lo que la salud mental está agotada provocando violencia intrafamiliar.
En “Frente a Frente”, Lolita de la Vega platica con Moisés Frutos Cortés, investigador de la UNACAR




