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Sus gestos impasibles se ven vulnerados con lo que sucede a su alrededor. No podría ser de otra manera. El simple acto de servir un plato de comida, se ha convertido en la fuente que mantiene en pie las esperanzas de miles de migrantes en el municipio de Mapastepec en Chiapas.
Al observar que el primero en la fila es un menor de origen hondureño que llegó corriendo con su botella de refresco vacía y un plato de plástico, desde el otro lado del albergue habilitado en el auditorio de Mapastepec, los elementos del Ejército a cargo del comedor comunitario, no pueden más que sonreír.
La escena del niño impaciente por ser atendido por los militares y sus simpáticas exigencias para que comiencen a servir: “¿ya terminaron? ¡Tengo hambre!”, causa un ataque de risa colectiva entre los demás centroamericanos de todas las edades que se han integrado a la formación.
Con el objetivo de atender a la población de más de cuatro mil migrantes que se encuentran varados en este municipio, la Secretaría de la Defensa Nacional puso en marcha el Plan DN-III-E, a través del cual, 21 elementos del Ejército entre oficiales y tropas, brindan alimento a mil 204 personas.
En entrevista para Notimex, el capitán segundo intendente, Deolegario Hernández Hernández, detalló que los insumos para elaborar los platillos de los desayunos y cenas que se preparan en la cocina móvil del Ejército, son donados por la Coordinación Nacional de Protección Civil.
Con información de Notimex
sga