A pesar de que la flor de cempasúchil es nativa de México y forma parte de las tradiciones del día de muertos, actualmente el país no figura en el mercado internacional.
Notimex
03 noviembre, 2020
Redacción ADN40
México

China es actualmente el primer productor de flor de cempasúchil en el mundo

A pesar de que la flor de cempasúchil es nativa de México y forma parte de las tradiciones del día de muertos, actualmente el país no figura en el mercado internacional de la flor para uso industrial.

La flor de cempasúchil es de las más emblemáticas de México, más aún durante las festividades del Día de Muertos, pero a pesar de que es nativa de este país, China es la nación que lidera su producción para uso industrial, alertó Francisco Alberto Basurto Peña, del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

  El experto detalló que el país asiático produce tres cuartas partes del total de flor de cempasúchil sembradas a nivel mundial. Le sigue la India, con un 20% y Perú con 5%.

“Hace no mucho nuestro país tuvo el liderazgo en ese rubro y hoy ni siquiera figura en el mercado”, indicó el académico.

Hoy, en México estos sembradíos abastecen las demandas para la fiesta de Todos los Santos y en eso somos autosuficientes, pero hablamos de un volumen mucho menor al requerido por la industria referida y ello implica una serie de oportunidades perdidas para el país, tanto para generar empleos como riqueza, advirtió el biólogo.

“Hablamos de una planta económicamente importante por su abundancia en carotenos, los cuales se usan en la industria de alimentos animales para dar color a los huevos y a la carne de pollo, pues si no se agregan estos pigmentos amarillos, la carne de estas aves sería pálida y la yema no luciría amarilla, lo que haría que fueran menos atractivos a los consumidores” refirió el biólogo.

Basurto Peña relató que en la última década del siglo XX y en la primera del XXI hubo un boom de producción de flor de cempasúchil por parte de México, que permitió la elaboración de harina de cempasúchil, gracias al trabajo científico de la Universidad de Chapingo y el Centro de Investigación Científica de Yucatán.

“En el año 2000 sembrábamos alrededor de 4 mil hectáreas y casi todo era para la industria, no para Día de Muertos. Eso se procesaba, obteníamos colorantes y los vendíamos a farmacéuticas y a fábricas de alimentos para animales. Sin embargo, la compañía asociada a estos desarrollos fue adquirida por una empresa de la India y la producción se movió para allá. Para 2010 solo dedicábamos 500 hectáreas a estos cultivos”, mencionó.

Con información de la UNAM

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lhp

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