La familia de la joven desaparecida atraviesa un momento crítico, pues a la angustia por su ausencia se suma ahora el asedio de grupos delictivos que intentan obtener dinero mediante engaños y amenazas.
Según la entrevista con Azteca Noticias, tras haber compartido fichas de búsqueda con datos de contacto, personas desconocidas los contactaron asegurando tener información sobre su paradero a cambio de depósitos bancarios.
Esta situación no solo entorpece las labores de investigación, sino que vulnera la estabilidad emocional y económica de la familia.




