Una investigación federal en Estados Unidos confirmó que el uso inadecuado de generadores eléctricos sigue provocando riesgos graves y daños a la salud por la exposición al monóxido de carbono, un gas tóxico invisible. Los casos se han registrado en más de un centenar de viviendas, principalmente en zonas afectadas por desastres naturales.
El estudio fue realizado por la Comisión para la Seguridad de Productos del Consumidor (CPSC, por su traducción del inglés), que documentó al menos una docena de personas afectadas por la inhalación de este gas tóxico . Como resultado, el organismo actualizó sus recomendaciones de seguridad para proteger a las familias.
A partir de estos hallazgos, las autoridades ahora aconsejan ubicar los generadores a una distancia mínima de 25 pies (unos 7,6 metros) de las viviendas, una diferencia significativa frente a las antiguas guías que sugerían apenas 5 pies.
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¿Por qué los generadores eléctricos estacionarios aumentan la intoxicación por monóxido de carbono?
El monóxido de carbono es un gas extremadamente peligroso porque no tiene olor, color ni sabor, lo que dificulta detectar su presencia. Se genera cuando productos que funcionan con combustibles fósiles, como generadores eléctricos, estufas de gas o motores, queman combustible de manera incompleta.
Durante emergencias climáticas, como huracanes o tormentas severas, muchas familias dependen de generadores para mantener la electricidad. Sin embargo, cuando estos equipos se colocan demasiado cerca de la vivienda, el gas puede infiltrarse a través de puertas, ventanas o sistemas de ventilación.
Los expertos advierten que la exposición puede causar mareos, vómitos, debilidad, pérdida de conciencia e incluso la muerte. En algunos casos, las personas que sobreviven enfrentan daños neurológicos permanentes, como problemas de memoria o movilidad.
¿Cómo reducir el riesgo de monóxido de carbono tras huracanes y apagones?
Las autoridades sanitarias recomiendan que, ante los primeros síntomas de intoxicación por monóxido de carbono, las personas salgan inmediatamente al exterior y busquen atención médica urgente. La rapidez puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
También es clave contar con detectores de monóxido de carbono en funcionamiento, especialmente en zonas propensas a apagones. Estos dispositivos emiten alertas tempranas que pueden salvar vidas mientras la concentración del gas aún es baja.
Además, los especialistas insisten en no usar generadores en espacios cerrados como garajes o sótanos, ni emplear estufas de gas para calefaccionar el hogar. Como alternativa más segura, se promueve el uso de cocinas de inducción eléctrica, que no emiten monóxido de carbono y son más eficientes energéticamente.
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