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25 junio, 2020
Redacción ADN40
De punta

El polvo del Sahara aumenta la mortalidad por enfermedades como COVID-19

Expertos de la UNAM recomiendan usar cubrebocas y protegerse los ojos ante este fenómeno

El polvo del Sahara que está llegando a México aumenta la mortalidad en individuos que paden enfermedades respiratorias como COVID-19 o cardiacas crónicas, informaron autoridades danitarias durante el informe del miércoles 24 de junio.

  Ante la llegada de partículas PM2.5 y PM10 contenidas en lamasa de polvo proveniente de los desiertos de África, expertos de la UNAM recomendaron el uso de crubrebocas a fin de evitar que afecten la salud de la población.

En videoconferencia, Luis Antonio Ladino Moreno, del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) y Alejandro Aguilar Sierra, del Laboratorio Nacional de Observación de la Tierra (LANOT) del Instituto de Geografía de la UNAM, aclararon que no hay riesgos graves y que la medida es preventiva, ya que las partículas podrían ser respiradas por la población.

Ladino Moreno indicó que desde hace 50 años no se veía una nube de polvo de esa magnitud en nuestro territorio, y añadió que durante su entrada a la Península de Yucatán, este 23 de junio, se registró un aumento considerable de partículas PM2.5 y PM10.

“Estamos experimentando un aumento del 800% y la pluma apenas está llegando. Es bastante significativo”, dijo.

Alejandro Aguilar Sierra dijo por otra parte que han dado seguimiento a este y otros fenómenos atmosféricos con ayuda del satélite GOES-16 de la NASA, obteniendo información que será clave para comprender más este tipo de eventos.

“Actualmente podemos tener una detección más cualitativa de polvo, humo y una serie de fenómenos atmosféricos; trabajamos con satélites de última generación y estos datos estarán disponibles para estudios más profundos”, precisó.

Luis Antonio Ladino precisó que este polvo contiene minerales que fertilizan el océano y la tierra; en ese sentido, los suelos de Yucatán, Quintana Roo y Campeche podrían verse beneficiado. Además, al tratarse de un compuesto altamente árido y seco inhibe la formación de huracanes y nubes.

Explicó que usualmente la nube de polvo se ubica entre cinco y siete kilómetros sobre el nivel del mar, por lo que no representa afectaciones, pero en caso de que descienda, las partículas pueden afectar la salud al ser respiradas; además, al disminuir la visibilidad tendrían que cerrarse los aeropuertos, y debido a que inhibe la formación de nubes, podría afectarse el ciclo del agua.

“La calidad del aire puede verse afectada en la Península de Yucatán; el llamado es a tener ciertos cuidados como usar cubrebocas y protegerse los ojos”, recomendó.

UNAM

Con información de la UNAM

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