Las invitadas destacan que alcanzar una verdadera libertad financiera requiere mucho más que esfuerzo individual: son necesarias oportunidades reales, capacitación, acceso al financiamiento, impulso al emprendimiento y empleos con condiciones dignas. También señalan la urgencia de incorporar a más mujeres a la economía formal y garantizarles seguridad social.
Durante la conversación se aborda que 55% de las mujeres trabajadoras se encuentran en la economía informal, situación que limita su acceso a vivienda, créditos bancarios, guarderías y otros derechos y servicios. A pesar de los avances legislativos y normativos, las participantes advierten que la insuficiencia presupuestal continúa siendo un obstáculo para implementar políticas públicas efectivas a favor de las mujeres.
Finalmente, las especialistas hacen un llamado a fortalecer las alianzas entre mujeres desde los sectores público y privado, mediante mayor compromiso, comunicación y solidaridad. La autonomía económica requiere instituciones que generen oportunidades, leyes que eliminen obstáculos y una justicia que proteja los derechos de las mujeres.



