Según la FGR, el contralmirante de la Marina está relacionado con una compleja red criminal dedicada al contrabando, dispersión y distribución de combustible, de la que ya han sido detenidas 15 personas más; 12 de ellos exfuncionarios.
Sin embargo, los dos marinos no tenían ni la posición ni el alcance para hacer la red de corrupción más grande de México.



