La senadora del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Paloma Sánchez, colocó frente a Enrique Inzunza expedientes de personas asesinadas y desaparecidas en Sinaloa.
La legisladora responsabilizó a Inzunza por sus presuntos vínculos con el narcotráfico y sostuvo que habría firmado un pacto criminal con el gobernador Rubén Rocha Moya.
Mientras Inzunza permaneció sin reaccionar, el senador morenista Alfonso Cepeda arrojó algunas de las carpetas al piso; otros legisladores pidieron que se enfrente la solicitud de extradición presentada por Estados Unidos.



