Médicos y enfermeras señalan que deben comprar con recursos propios materiales básicos como catéteres, mientras los familiares de pacientes costean tratamientos que pueden alcanzar hasta 15,000 pesos. La crisis se refleja en imágenes de hospitales en abandono, falta de camillas en el IMSS en Sinaloa y Nayarit, pacientes sin medicamentos para diabetes en Tabasco, y madres reclamando pruebas neonatales en Oaxaca.



