Mientras un gobernador y funcionarios de su estado son investigados por presuntos nexos con el narcotráfico en Estados Unidos, en México la respuesta parece ser una concentración para mostrar músculo político.
Mientras millones de mexicanos parecen estar de acuerdo en colaborar con el vecino del norte en temas de combate al crimen organizado, en México, el argumento de “defender la soberanía” agita uno de los momentos más tensos en la relación bilateral.



