El ejercicio periodístico y la libertad de expresión en Chiapas enfrentan un panorama crítico tras la reciente agresión física contra un camarógrafo que realizaba su labor informativa.
El comunicador fue atacado violentamente mientras intentaba documentar una denuncia ciudadana, lo que evidencia la falta de garantías de seguridad para quienes cubren los sucesos que afectan a la población.
Este incidente se suma a una lista creciente de actos de intimidación que buscan silenciar las voces críticas y el derecho a la información en la entidad.




