Cada vez más mujeres estadounidenses deciden dejar su país y rehacer su vida en México . Algunas llegaron por unos meses y se quedaron décadas; otras buscaban una jubilación tranquila y encontraron mucho más que eso. La escritora y periodista Janet Blaser, quien vive en México desde hace casi 20 años, recopiló experiencias de distintas mujeres, que explican por qué el país se convirtió en un destino clave para expatriadas.
Suscríbete a nuestro canal de Telegram y lleva la información en tus manos.
Vivir mejor con menos dinero
El costo de vida aparece como otro factor decisivo. Las entrevistadas coinciden en que en México una pensión o ingreso moderado rinde mucho más, especialmente en gastos como renta, alimentación y servicios. Esta diferencia les permitió dejar atrás la preocupación permanente por llegar a fin de mes y recuperar una sensación de estabilidad que habían perdido en su país de origen.
Un ritmo de vida más humano y menos presión diaria
Una de las razones más mencionadas es el cambio de ritmo. Muchas mujeres relatan que el estilo de vida en Estados Unidos se volvió agotador, marcado por jornadas largas, estrés constante y poco tiempo personal. En ciudades mexicanas como Mazatlán, Zihuatanejo u Oaxaca, encontraron un día a día más simple, con menos prisas y mayor control sobre su tiempo, algo que consideran clave para su bienestar emocional.
Atención médica accesible y cercana en México
La salud es un punto central en estas decisiones. Varias mujeres destacan la facilidad para acceder a médicos, dentistas y tratamientos sin largas esperas ni costos elevados. En localidades como Ajijic, en Jalisco, o Puerto Vallarta, relatan experiencias de atención rápida, personalizada y a precios considerablemente más bajos que en Estados Unidos, algo especialmente valorado en etapas de retiro o ante problemas de salud.
Cultura, vínculos y sentido de comunidad
Más allá de lo económico, muchas explican que se quedaron por la gente. La calidez en el trato, la vida comunitaria y el respeto hacia las personas mayores aparecen como rasgos que marcaron la diferencia. Algunas mujeres señalan que en México volvieron a sentirse parte de una comunidad, algo que echaban de menos tras años de vida individualista en grandes ciudades estadounidenses.
Mejor clima y bienestar físico que en Estados Unidos
El clima también pesa. El sol, las temperaturas templadas y la posibilidad de realizar actividades al aire libre durante todo el año influyeron en mujeres que venían de zonas con inviernos largos y duros. Varias relatan mejoras en su salud física y emocional tras mudarse, desde mayor actividad diaria hasta alivio de trastornos asociados al clima.
adn Noticias. Te Hablamos con la verdad. Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y lleva la información en la palma de tu mano.
